Carta a un extraño.

Lamento lo que fuimos y lo que dejamos de ser. Después de éste tiempo soy incapaz de guardarte rencor, ya que al final tuviste razón, nos hacíamos tanto daño que lo mejor era que estuviéramos separados.
Eras oscuridad, me hacías sentir como si estuviera al límite en todo momento. No te confundas, fue divertido, aunque luego no lo quisiera recordar así. Eras mi droga, mi adrenalina, cada día era algo nuevo hasta que las cosas se enturbiaron. Finalmente comprendí que no podía más, necesitaba la luz que vino posteriormente. Quizá no era tan embriagadora, pero es relajante como una noche de verano.

Te pido disculpas. Perdón por no ser lo que esperabas que fuera, por tener demasiadas expectativas, por luchar cuando todo estaba acabado. Demasiado tarde me di cuenta de que jamás debimos cruzar la línea de mejores amigos.

Pero te doy gracias al mismo tiempo. Estuviste en momentos difíciles, me enseñaste la cruda realidad de que el amor y el sufrimiento a veces van ligados, hiciste madurar a una pequeña llena de ilusiones sin esperanza. Aunque suene a locura, te agradezco el hecho de que rompieras mi corazón en mil pedazos, ya que es algo por lo que todos deberían pasar y aprender de ello para poder amar de verdad.

Así que no puedo odiarte, solo puedo desear de corazón que las cosas te vayan bien.

Gracias, de parte de una extraña.

Comentarios