Máscaras

Intentas ayudar a todos, de la forma que sea, con la esperanza de colocar algo de bondad en el mundo. Amigos, enemigos, conocidos,... a todos por igual.

Pero, llega un momento en que necesitas ayuda, sin ser capaz de pedirla; con la esperanza de que alguien escuche tu grito ahogado. Ves como todos pasan por tu lado, quizá se detienen a mirarte un instante, para después seguir caminando. Entonces, es cuando te das cuenta que no importa la pizca de bondad que añadas, el mundo seguirá igual de corrupto, igual de egoísta.
¿Para qué prestar tu ayuda a una amiga cuando está mal? Lo único que conseguirás es quizá joderte una noche de fiesta, o un polvo de una hora con una cualquiera,... pero, oye, que es tu momento de pasarlo bien; no te amargues por aquel que sabes que necesita tu ayuda.
En esos momentos te abrazas, lloras, sientes que sobras en el mundo; que nadie valora mínimamente tu existencia, sólo cuando les reporta algún tipo de beneficio directo y concreto. ¿Cómo sobrevivir entonces? Como todo el mundo lo hace, con máscaras de falsedad, con indiferencia, con frialdad.

Si de verdad empezara a dar a la gente el trato que ésta me da a mi, más de uno se llevaría una sorpresa. La verdad, es que el fuego que hay en mi interior empieza a apagarse, y poco a poco está comenzando a volver el frío y el hielo.

Comentarios

Entradas populares