Ice Queen

¿Cuánto tiempo se puede caminar al borde del abismo sin caerte? ¿Cuánto podría aguantar el equilibrio creyendo que jamás caería al vacío?

Siempre me he considerado una mujer de hielo: amable por fuera, de pequeña belleza, cercana; pero en el interior, fría, distante, impenetrable. Sólo permití que una persona sobrepasara mínimamente mis barreras una vez, un fallo que me costó muy caro y al que más tarde puse remedio. Pasé meses reforzándolas, saltando de relación en relación, pisando sin compasión. Estuvieron a tiempo de caer nuevamente, pero me esforcé, y después de una ayuda logré sobreponerme. La reina de hielo seguía estando.
¿Cuántos corazones he pisado en este tiempo? Supongo que más de los que me gusta aceptar. ¿Cuántos de ellos me han llegado a importar? Sólo uno hasta que él mismo se cavó su propia tumba.

He perdido el pie en ese abismo, me sostengo al borde con fuerza, mientras mis pies cuelgan en el vacío. No sé si aferrarme algo y subirme para caminar en solitario, o arriesgarme y dejarme caer. Sólo sé una cosa: mi coraza de hielo se está rompiendo, un fuego hasta ahora desconocido lo está fundiendo.

Por primera vez en mi vida lloro por miedo a lo que pueda suceder.




Comentarios

Entradas populares