Me asomé al gran balcón que había en mi alcoba, me apoyé en la barandilla observando como mis hermanas menores jugaban en el jardín.
¿Me estaría equivocando una vez más? ¿Y si no era como realmente pensaba que era? Realmente quería saber a ciencia cierta que no me equivocaba, pero eso era imposible. ¿Es que acaso no me había valido únicamente ver las fotografías? Ah no, yo era la grande, la que se tenía que arriesgar en todo.
La puerta de mi dormitorio se abrió, la voz de mi madre habló entre las cortinas.
- Elyse... ¿Bajarás a comer?
- Ahora mismo voy...
Me aparté del borde del balcón y me metí al interior. Ya tendría tiempo de pensar más tarde.

Comentarios

Entradas populares